El mejor Rudy, el mejor Madrid | Baloncesto | EL MUNDO España EspañaAméricaClásicaClásicaMóvil
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La mejor versi�n, aquella que asombraba al mundo hace no tanto, que despertaba la admiraci�n en los escenarios m�s fieros y convert�a el Palacio en un parque de atracciones, rescatada en el momento preciso. No la hab�a perdido el Real Madrid del todo, pero era hasta reconocido que el list�n hab�a bajado algo por la pura fatiga de una temporada sin respiro. Ante un rival como Olympiacos no se admiten medias tintas. Fue la plenitud blanca y la excelencia de Rudy Fern�ndez, el jugador total que guio a los blancos a la primera victoria de una serie que promete. [Estad�sticas: 88-71]
La intensidad de ida y vuelta, dos grupos que son cumbre en Europa, los protagonistas de la �ltima final condenados a la guerra. No parece que se vayan a permitir siestas el uno al otro. As� lo puso de manifiesto la primera mitad. Un inicio en modo cicl�n para el Madrid, que tanto record� a aquel primer cuarto del O2 Arena en el que ya se cantaba la novena. Una respuesta no menos contundente de Olympiacos, capitaneada al alim�n por Printezis y Spanoulis. Y un arrebato final de Sergio Rodr�guez, enrabietado porque con �l en pista, cosa rara, hab�a llegado la reacci�n helena; un triple sobre la bocina para marcharse al vestuario con ventaja (48-41) y una sonrisa acompa�ando al sudor.
El resultado y la lecci�n aprendida eran las buenas noticias para el Madrid, que a la vuelta ya no dud�. Amenaz� con emerger Spanoulis, pero el que estaba absolutamente en vena era Rudy Fern�ndez, omnipresente toda la noche, demostrando que, a este nivel, no hay nadie en Europa similar. El balear volvi� a romper con ocho puntos seguidos mientras se peleaba con el mundo, se encaraba con unos y otros, gesticulaba, protestaba y provocaba. Es su manera de concentrarse, de sentirse todopoderoso. �ngel y demonio.
Mientras estiraba la cuerda (66-49, min. 28), la sensaci�n era evidente. Este se�or equipo llamado Olympiacos, bicampe�n de Europa, necesita la mejor versi�n blanca, la arrolladora de la primera mitad del curso, para superar esta eliminatoria y regresar con el desquite a la Final Four. El Madrid ya no volvi� a sestear. Fue acercarse a 10 el equipo el rival, y dar otro latigazo, a base de robos y contras, de defensa asfixiante (provoc� 15 p�rdidas) y de ataques con coraz�n y talento. Rudy segu�a en sus batallas, completando su obra de arte, otro partidazo cuando m�s vale. Ya lo hizo ante CSKA (28 puntos) hace unas semanas. Fue un curioso triple de Mejri el que coloc� la sentencia cuando a�n restaban cinco minutos (81-63). Ya era la hora de pensar en la cita del jueves, que no ser� menos agotadora ni bronca; el pique final entre Bourousis y Petway, uno de tantos, as� lo augura.
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