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jueves, 9 de enero de 2014

Amor y odio en las relaciones de pareja

Amor y odio en las relaciones de pareja



En el gigantesco contexto de las relaciones de pareja, existen muchos tipos, diversos estilos, que podemos encontrar, desde nuestro punto de vista, quizás la mejor sea la que promueve el crecimiento y desarrollo personal e intelectual de los miembros de la pareja; pero en otros lamentables casos, se pueden generarinteracciones en la relación que llegan a resultar nocivas y muy destructivas, en muchas parejas es posible que desde el inicio de la relación, las dinámicas sean saludables, basadas en el apoyo mútuo, cuidándose recíprocamente; por desgracia también es posible que algunas conductas adversas aparezcan conforme existe más convivencia, quizás estas hayan sido heredadas y se fortalezcan con el tiempo, llegando a crear una muy dañina convivencia.
Una relación de pareja es sin duda un desafío y más aún, mantenerla en equilibrio, no dejando de lado la independencia de cada uno de los miembros, es bastante común que uno o ambos vayan cediendo concesiones, dejando a un lado ciertos gustos, actividades y hasta ideologías; es completamente normal y hasta esperado que cada uno de nosotros dé algo de sí en el proceso de acomodación a la otra persona; lo que no es aceptable es que muchas veces perdemos iniciativa hasta llegar a un punto que resulta francamente intolerante.
La libertad se va perdiendo y pereciendo frente a la apatía de una relación dependiente e incluso simbiótica, para desgracia de la pareja, la percepción que tienen de lo que está ocurriendo suele no ser muy clara, siendo vaga y confusa; la mezcolanza de sentimientos nubla la percepción de la situación y uno, o ambos miembros de la relación, se ven fuertemente influenciados por la emoción antes de la razón, pues es imposible ser completamente objetivos frente a los problemas en que estamos inmersos.
El principal problema cuando sucede esto en una relación, es que estos estados de confusión y constantes peleas por el dominio pueden terminar en la creación de odio y resentimiento; sobre todo en la persona que por lo regular termina por dar la razón al otro, pues la persona siente, de forma consciente o inconscientemente, que ha cedido demasiado, que su individualidad se ha perdido, sintiéndose menos libre en todo lo que hace. Esa sensación de dependencia, causa malestar e impide ver las cosas con claridad, negando la oportunidad de apreciar esas cosas positivas que la otra persona posee, pues por lo general nos enfocamos tan sólo en hacer evidente lo desagradable de la relación, lo que tiene como resultado un círculo vicioso que no permite la superación de los problemas y nos estanca en una relación inmadura incapaz de trascender.
Una extraña mezcla se conjuga entre amor y rechazo, capaz de causar mucho desconcierto y malestar, haciendo que el desenvolvimiento de la relación se complique demasiado, es posible que las personas sigan amándose, aunque exista en ellas cierto egoísmo y dependencia; por otro lado, el resentimiento generado a causa de la sensación de pérdida de libertad produce malestar, aborrecimiento y hasta rencor con respecto a la otra persona.
Y así, los miembros de la pareja oscilan entre el amor y el rechazo que sienten entre sí, convirtiendo la relación en una extraña amalgama, una inestable mezcla de “odio y amor”.
Las relaciones sentimentales son complicadas, pero son complicadas por que se necesita de dos personas para darles vida, compaginar dos historias, dos diferentes orígenes, dos caminos muchas veces completamente opuestos; no basta con sentir amor, debemos fomentar la comprensión de que al aceptar compartir mi espacio, mi tiempo, mi vida con otra persona, estoy aceptando el reto de encontrar el equilibrio entre mi ser y el de mi pareja.
Debemos estar conscientes de que ya no existe “tú y yo”, pues se ha convertido en un “nosotros”; estar seguros de que antes de ti yo no era yo, antes de mi tú no eras tú y antes de ser nosotros dos, no éramos ninguno de los dos.

miércoles, 8 de enero de 2014

Cómo olvidar a tu ex en cinco pasos

Cómo olvidar a tu ex en cinco pasos




Paso 1: Convivir con la tristeza


Es indudable que el sentimiento que se experimenta después de una ruptura es horrible. Por ello, lo más normal será el enfado, la tristeza, el rechazo o incluso el sentimiento de culpa. Pero todos esos sentimientos son absolutamente normales, por lo que no hay motivo para que pienses que estás siendo ridícula.

Lo más aconsejable es no intentar ignorar esos sentimientos o enfadarte contigo misma por estar triste. Lo mejor que puedes hacer es aceptar que la relación ha fracasado y seguir adelante pasando por esta etapa tan amarga. No tengas miedo de llorar histéricamente, comer helado como una posesa o beber con tus amigas alguna que otra botella de vino. Lo que sea que te funcione será mejor que embotellar tus sentimientos.



Paso 2: No te tortures a ti misma


El problema al finalizar una relación de forma desastrosa es que muchas veces no encontrarás las respuestas que te gustaría conocer. Y por eso te torturas a ti misma fantaseando millones de veces sobre las diferentes situaciones que podrían haberse dado o se analiza cada detalle de las semanas anteriores buscando alguna explicación a por qué te ha roto el corazón.

"¿Estará muy estresado en el trabajo?", "tal vez solo necesita algo de espacio para respirar." o "¿habrá encontrado a otra?". Son solo algunas de las cientos de cuestiones que rondarán tu cabeza. Pero no pierdas tu valioso tiempo buscando el por qué del fin de la relación. No le escribas mensajes preguntando por sus sentimientos o pensando si habrás hecho algo mal. ¡Hay todo un futuro esperándote!

Paso 3: Rompe con los recuerdos


La mejor manera de superar una ruptura es intentar vivir tu vida con total normalidad sin recuerdos constantes de la otra persona alrededor. Esto significa que es momento de ponerse dura con el amor y hacer algo de limpieza.

Por ejemplo, puedes cortar todos los lazos que te unen a él: borrar el teléfono, eliminarle de Facebook, dejar de seguirle en Twitter... Es muy importante que no haya comunicación entre los dos. ¡Sin excusas!

También debes dejar de revivir vuestra relación en charlas interminables con tus amigos. Pensar sobre los días pasados no te ayudará en nada. Por último, elimina de tu casa, coche o trabajo todos los recuerdos que tengas de él. Y eso incluye la pequeña foto de carnet que guardas en tu bolso.

Pero si aun así te ves incapaz de tirar las cosas a la basura, otra opción es guardarlas en una caja, cerrarla y esconderla en algún lugar al que sea difícil acceder. ¡Preferiblemente que esté custodiada por un perro de tres cabezas!


Paso 4: Saca partido a la vida de soltera


Puede que sea un cliché, pero es verdad. Cuando estás en una relación, dejas de hacer cosas que hacías cuando estabas soltera. Por eso, ha llegado el momento de reclamar tu independencia.

Por ejemplo, quizá sea el momento de hacerte ese corte de pelo que tanto te apetece pero que a él no le gustaba. O puedes fundirte la tarjeta yéndote de tiendas con tus amigas y comprando ropa extravagante. Es decir, hacer aquello que dejaste de hacer por tener un proyecto en común.

Comienza por decir "sí" cuando se te presente alguna buena oportunidad, como ir a tomar algo después del trabajo o salir más con tus amigos. Todo esto te ayudará de dos formas: por un lado te recordará que estar soltera es en realidad muy divertido y, por otro lado, te mantendrá tan ocupada que tus pensamientos hacia él se irán disipando.

Paso 5: Tómate tu tiempo


Se suele decir que la forma más rápida de olvidar a alguien es conociendo a otro, pero no estamos de acuerdo. El típico dicho de que un clavo saca a otro clavo solo servirá para que te sientas horrible si te acuestas con alguien que realmente no te interesa.

Ignora a tus amigos y sus consejos sobre el tema, que la mayoría de las veces apuntarán en la otra dirección, y aprende a disfrutar estando a tu aire. Tómate tu tiempo. Es necesario que antes de hacer cualquier movimiento estés segura de ello.

Pero también ten en cuenta que eres libre, y es tan válido que no quieras saber nada del sexo contrario durante un año como que decidas volver a conocer hombres al poco tiempo. Puedes hacer lo que te apetezca sin que nadie te juzgue o te presione a conocer gente nueva. Porque recuerda, y esto es lo más importante, que la única persona que puede hacerte sentir bien contigo misma eres tú.

Enlace: enfemenino.com

lunes, 23 de diciembre de 2013

10 cosas a evitar en la cama

10 cosas a evitar en la cama - SEXO - Pareja





Hay cosas que pueden funcionar en la cama con una pareja anterior, pero que a lo mejor con la actual, estas mismas cosas la pueden horrorizar. Hay ciertas cosas con las que tenemos que tener cierto cuidado, así que por las dudas, pondremos especial atención en hacerlo, y ante la duda, preguntar. Lo más importante es la comunicación. A continuación hacemos lista de cosas delicadas en la cama que no a todos les gusta:
  • -          Los mordiscos. No a todos les gusta. Y a quien les gusta, no en todos los sitios, ni con la misma fuerza. No hay nada más desagradable que un bocado mal dado en un sitio sensible.
  • -          Las manos. Aunque a tu chico le guste darse placer a sí mismo, no significa que le guste que la chica se lo haga como si su miembro no tuviera sensibilidad. Si se ejerce demasiada presión o no está suficiente lubricado, en fin, duele.
  • -          Los testículos. Antes de jugar con hechos entérate de lo sensible que es el dueño.
  • -          Conversaciones calientes. Hay muchas personas que le encantan las conversaciones subiditas de tonos, pero sin embargo otras se sienten incomodas, observa a tu pareja y mira como reacciona.
  • -          Próstata. No a todos les gusta que le toquen ciertas zonas. De hecho, si en mitad del jaleo, te da por meter o tocar en el agujero equivocado se puede acabar toda la magia del momento.
  • -          Pezones. A algunas personas le encantan, a otras les es indiferente y otras no lo aguantan.
  • -          Azotes. Mientras para algunos es algo excitante, para otros puede ser una falta de respeto e incluso un maltrato.
  • -          Gemidos. A casi todos les suele gustar escuchar a su pareja gemir de placer. Pero sin fingir. Si finges y lo averigua, todo se habrá estropeado.
  • -          Chica mala. Suele ser efectivo. Pero no a todos les gusta.